
No, no es que escuchas voces, es real,
hablan de ti como recurso, como medio, como capital humano.
Y empiezas a comprender que no eres rentable,
que no te has actualizado a las necesidades "emergentes",
que no te has renovado, "los tiempos han cambiado"
El lenguaje parece conocido y te preguntas ¿donde escuche lo mismo?
Ya no te miran a los ojos,
ya no tienes tareas, van alejando de ti el estrés.
Más aún los que han identificado estrés con solidaridad
justicia con beneficio, rentabilidad con justicia,
no entienden como estas todavia aquí.
Y entonces comprendes que nada sirvieron los compromisos
y los manifiestos,
que donde dije digo digo diego,
que lo que valia antes ahora ya se ha perdido...
y si no te das prisa, ya te has quedado sin sitio.
Demasiados hay que quieren tu puesto,
muchos son especialistas,
han sacado su master y su post-grado.
Y en tu mirada desesperada, intentas recordar esos rostros,
esos que querian ayudas, esos que te pedian colaboración y compromiso,
los que invocaban tu solidaridad con la "causa"
te dan la espalda,
ya no tiene nada que decirte.
Con lo que te gastas se remiendan dos rotos,
en lugar de uno seguro mejor son dos inestables.
el que tiene miedo trabaja,
solidaridad competitiva.
Así te quedas, leyendo despacito,
el titulo de la campaña, el lema de sensibilización.
Pasarón de puntillas por tus derechos,
y te sientes culpable, porque no preguntaste.
Así crecerá el sector, así avanzara el tejido social,
así construiremos la red, así defenderemos a los vulnerables,
podremos dormir tranquilos
porque a la solidaridad le hemos hurtado la justicia.